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sábado, 30 de mayo de 2015

EL CHISME, LA CALUMNIA, UN CANCER DE NUESTRA SOCIEDAD

EL CHISME, LA CALUMNIA, UN CANCER DE NUESTRA SOCIEDAD
Tanto en mi profesión de Abogado como en el campo social y especialmente el campo político, se encuentra un cáncer social el cual deseo tocar con Ustedes en esta oportunidad. Deseo tocar en esta ocasión de un cáncer que se está extendiendo en forma alarmante en nuestra sociedad: La emisión de juicios, hablar de los demás es una práctica común, incluso aunque se tenga muy poca base y no tengamos argumentos, emitimos juicios en contra de las personas sólo por simples sospechas o por comentarios aislados, generados muchas por personas rencorosas y frustradas que se sienten aliviadas hablando mal de los demás.
Primeramente definamos algunos términos que debemos tener bien en claro:
De acuerdo al diccionario de la real academia de la lengua española, maledicencia es la acción o hábito de hablar en perjuicio de alguien denigrándolo.
La calumnia es aquella acusación falsa hecha con el propósito de causar daño.
El chisme se define como una noticia verdadera o falsa con que se murmura o se pretende difamar a una persona o en muchos casos a una institución.
La envidia es la tristeza causada en uno por el bienestar de otro. Envidia es avinagrarse porque alguien la está pasando mejor que uno, lo que sea que esto signifique: más dinero, fama, talento, etc.
Voy a empezar contándoles una pequeña historia que nos invita a reflexionar:
Un sabio fue visitado por un amigo que se puso a hablar mal de otro amigo del sabio, y este le dijo: “Después de tanto tiempo, me visitas para cometer ante mí tres delitos: primero, procurando que odie a una persona a la que amaba; segundo, preocupándome con tus avisos y haciéndome perder la serenidad; y tercero, acusándote a ti mismo de calumniador y malediciente”.
De la envidia nace el odio, la maledicencia, la calumnia, el chisme y la alegría causada por el mal del prójimo
Tanto daño puede causar la maledicencia que los libros sagrados de las principales religiones tales como la Biblia, el Torá de los judios y el Corán de los musulmanes la condenan, así veamos algunos ejemplos:
- Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano ... (Santiago 4:11).
- Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. (Efesios 4:31).
- Aquellos que amamos la vida y queremos ver días buenos, tenemos que refrenar nuestra lengua de hablar mal de los demás y de decir calumnias (Pedro 3:10).
- El sabio refrena su lengua, sólo el necio dice cuanto sabe y la consecuencia es dolor y dificultades” (Proverbios 9:14).
- La muerte y la vida están en poder de la lengua (Torá, Mishei 18,21)
- Quien se dedica a la maledicencia merece ser lapidado (Tora, Arajín 15,2)
- No difames a los tuyos (Torá, Vaikrá 19,15)
- Guarda tu lengua del mal y tus labios de decir mentira; apártate del mal y haz el bien, busca la paz y anda tras ella” (Torá, Tehilim 34,13-15).
- ¡Creyentes!, ¡Evitad conjeturar demasiado! ¡Algunas conjeturas son pecado! ¡No espiéis! ¡No calumniéis! (Corán, 49:12)
- ¿Sabeis quiénes son los peores de vosotros?, “Alá y su mensajero lo saben mejor”, “El peor de vosotros es que tiene dos caras, el que se presenta ante unos con una cara y ante otros con otra cara”. “A quien tenga dos lenguas en este mundo, Alá le pondrá en la boca el día de la resurrección dos lenguas de fuego”
La maledicencia, la calumnia y el chisme son propios de sociedades poco evolucionadas y es la falta de ética lo que nos hace ocuparnos más de la vida de los demás que de la propia, tal es así que pareciera que el chisme se ha convertido en el deporte favorito de muchos de nosotros. Hay gente que se pasa horas hablando o murmurando de otras personas, y muchas veces sin darse cuenta del error que están cometiendo, y lo peor es que ellos juran que no son chismosos. Otras veces el “error” es premeditado. Existen artistas consumados en desprestigiar y hablar mal de los demás, y en hacer correr bolas contra quien les cae mal, sin considerar el daño que causan a las reputaciones y a la honra de las gentes. También hay los que chismean sin maldad aparente, sólo para sentirse importantes, (¿no sabes la última?), y otros lo hacen maliciosamente, con la intención de causar daño a alguien en particular; puede ser por rivalidad, celos, competencia, enemistad, oposición, antagonismo, pugna, envidia, etc., todo ello empujado posiblemente por un gran complejo de inferioridad.
Se sabe que el rasgo principal del chisme es la mentira o la verdad dicha a medias, siendo parte importante, el infundio y la calumnia, y si a esto le añadimos que cada oyente, al momento de contárselo a otro, le agrega un poco más de sal de su propia cosecha, nos encontramos con monstruosidades que suelen acabar con el honor y la dignidad de una persona. Lo grave es que increíblemente se usa el chisme contra personas consideradas amigas, actuando con hipocresía y perfidia que nadie entiende.
Los seres humanos somos generalmente egoístas y nos centramos en nuestros propios problemas, pero cuando se trata de encontrar defectos y hacérselos saber a todo el mundo, ahí sí sabemos centrar la atención en los demás y dejar nuestro yo de lado. Todos somos expertos en las vidas ajenas; si hasta hay programas de televisión y personas que viven de eso.
¿Será que mientras nos ocupamos de hablar de los otros o de nuestros jefes no nos queda tiempo para mirarnos a nosotros mismos? ¿Descargamos en los demás nuestras propias frustraciones? ¿Hablamos de las carencias de éste o de aquél para no tener que afrontar las propias? ¿Nos escondemos en la broma y en sacarle filo a historias ajenas para no asumir nuestras propias incapacidades?
Cuando se genera un rumor, la bola va creciendo y cada persona por la que pasa va añadiendo algo de su propia cosecha y el mensaje original se ha convertido en algo irreconocible. ¿Se acuerdan del juego del teléfono malogrado? Después de pasar por varias personas el recado estaba totalmente tergiversado e irreconocible. Pues lo mismo pasa en muchas ocasiones en nuestra vida.
El daño causado por la maledicencia es muy difícil de reparar. No siempre nos damos cuenta del perjuicio. Se agravia, ofende y calumnia con un desparpajo increíble, si preguntamos a un chismoso de donde ha sacado esas expresiones, responderá: “lo escuché”, “me dijeron”, “se comentó en una conversación”, “me lo contó un amigo”. En muchos casos la maledicencia se basa en afirmaciones sin sentido, pero una vez que han sido pronunciadas causan un daño difícil de reparar.
Los chismes son informaciones deformadas, que tienen un ciclo similar a los rumores: nacen como si fueran seres vivos, se desarrollan y mueren. Incluso pueden reencarnarse con nuevos bríos o hasta con nuevo cuerpo. El chisme es producto de la convivencia social y se aprende con el tiempo, y todos de alguna forma lo hemos practicado.
Un comentario infundado generalmente está constituido por una serie de mentiras o exageraciones que tal vez lleguen a perjudicar a uno o varios individuos, dependiendo de la intención de quien lo genera.
La estructura del chisme lo conforman: el chismoso, el receptor de la habladuría y la víctima, de que se habla en forma negativa y sin fundamentos. Esto puede ir desde una simple crítica hasta la invención de toda una historia en torno a un sujeto determinado. O sea, se juega también a intentar cambiar la realidad. Instituciones como la nuestra se convierten en verdaderos campos de espionaje entre sus trabajadores, la inseguridad se intensifica, se pierde la confianza entre los compañeros, se traicionan, se utilizan, compiten, se crean ambientes en los que se siente que se camina entre vidrios.
El que murmura hace daño a tres personas, a él mismo, al que escucha sin desmentir al hablante, y a la persona de quien se murmura. Si se tiene algo que reprochar a alguien, él es la primera persona que debería escuchar el reproche, pero lamentablemente por la falta de sinceridad que nos caracteriza, el malediciente se encuentra con el compañero, le sonríe y le saluda con palabras amables y hasta le adula, para después, apenas despedido, comenzar, de una manera u otra a hablar mal de él.
En el caso de la calumnia, ésta es considerada como un modo de difamación que destruye a la persona afectada, no sólo por las heridas que produce, sino por la dificultad de repararlas. Aunque a uno le importe poco la opinión ajena, la calumnia abre las puertas a la duda. La calumnia tiene su mejor cómplice en el “piensa mal” y hace tambalearse hasta las más firmes convicciones acerca de la rectitud o la honradez de una persona, incluso una vez aclarada la mentira. Se sabe de amistades a prueba de bombas que han sucumbido al insidioso enredo de las maledicencias deliberadas; el veneno de la calumnia ha roto parejas y ha desmembrado familias, igual que ha provocado depresiones y sembrado discordias irreparables.
Antiguamente el honor y la honra eran los bienes más preciados de las personas y su pérdida se consideraba irrecuperable, y cuando alguien ofendía el honor y la honra de un individuo, esta ofensa se lavaba con sangre generalmente en un duelo. En nuestros días estos conceptos pareciera que han quedado anticuados y lo que ofrecemos a nuestros jóvenes es una sociedad en la que todo se puede comprar y vender, donde prima la mediocridad y la falta de valores morales.
Citas famosas sobre el tema:
- “Mejor es vivir en el desierto o dormir con una gotera cayéndote en la cara en una noche lluviosa, que convivir con un chismoso” (Salomón).
- “Aunque seas tan casto como el hielo y tan puro como la nieve, no escaparás de la calumnia” (William Shakespeare).
- “Nada se expande tan rápido como la calumnia, nada se lanza con más facilidad, nada se acoge con más presteza ni se difunde más ampliamente” (Cicerón).
- “No hay montaña sin niebla ni hay hombre de mérito sin calumniadores” (Proverbio turco).
- ¡Quien te cuente que alguien te ha insultado diciendo de ti esto y lo otro, es él el que te está insultando!
- ¡Quien te adule diciéndote lo que no eres, no estés seguro que no te calumnie contando lo no que eres!
- Los que propagan el chisme y los que la escuchan, todos ellos deberían ser colgados: los propagadores por la lengua, y los oyentes por las orejas (Plauto)
Si queremos vivir una vida más significativa, debemos buscar la forma de dejar de “interesarnos” en las vidas ajenas y comenzar a preocuparnos más de nuestras propias vidas, es decir dedicarnos a mejorar y a corregir nuestros defectos. Debemos ser más sinceros cuando hablamos a las personas, y más tolerantes cuando hablamos de ellos. Si vemos algo con lo que no estemos de acuerdo o alguna cosa molestosa en alguno (incluidos nuestros jefes), debemos ir directamente a él y hablarle claramente demostrando nuestros argumentos. ¡Cuántos males, sufrimientos y rencores serían evitados si habláramos con sinceridad!
Espero que este artículo nos haga reflexionar a todos un poco, y que tratemos de basar nuestras relaciones en el respeto, la cordialidad, la consideración y la tolerancia.
rmonteverde2172@gmail.com

domingo, 21 de julio de 2013

EN CANTAURA “A CADA QUIEN SEGÚN SU NECESIDAD, A CADA CUAL SEGÚN SU CAPACIDAD”


EN CANTAURA “A CADA QUIEN SEGUN SU NECESIDAD, A CADA CUAL SEGUN SU CAPACIDAD”

EN CANTAURA, NUESTRO PUEBLO QUE HA SIDO CUNA DE GRANDES HOMBRES Y MUJERES QUE HAN HECHO HISTORIA, ESTA TRANSCURRIENDO EL TIEMPO Y NO SE HAN CONSTRUIDO LAS BASES QUE PERMITAN DEFINITIVAMENTE IR AL CAMINO DEL DESARROLLO, MUNICIPIOS VECINOS COMO ANACO Y EL TIGRE HAN MOSTRADO AVANCES ENORMES EN INFRAESTRUCTURA, EN COMERCIOS, EN RECURSOS HUMANOS…SIN EMBARGO CANTAURA QUE LES DOBLA LA EDAD A ESTOS MUNICIPIOS, ESTAMOS ANCLADOS EN LA HISTORIA.
456 NUEVOS PROFESIONALES ENTRE LOS CUALES ESTÁN ABOGADOS, ADMINISTRADORES, GESTIÓN AMBIENTAL, GESTIÓN SOCIAL, EDUCADORES, ETC, SON EL MATERIAL HUMANO CON QUE DEBEMOS DE CONSTRUIR CANTAURA, PERO UNA VEZ GRADUADO VIENE  LA TRISTE REALIDAD, QUE NO CONSIGUEN EMPLEO, QUE TIENEN QUE EMIGRAR A OTRAS TIERRAS EN BÚSQUEDA DE UN TRABAJO DIGNO DE SU PROFESIÓN, QUE LASTIMA, QUE TIEMPO PERDIDO, QUE EL GOBIERNO MUNICIPAL DE CANTAURA MANEJADO AUTOCRATICAMENTE POR UNA FAMILIA, EN 17 AÑOS NO HAYAN TOMADO EN CUENTA ESTA CIRCUNSTANCIA, ES NECESARIO CAMBIAR EL RUMBO PARA DEFINITAMENTE COLOCAR A CANTAURA EN LA SENDA DEL DESARROLLO…VAMOS A SEGUIR ESCRIBIENDO SOBRE ESTO, HAY QUE ALEJARSE DE LA DIATRIBA ESTERIL Y APORTAS MAS EN LAS SOLUCIONES…
CONSTRUYAMOS EL MUNICIPIO POSIBLE
RICHARD MONTEVERDE

sábado, 20 de julio de 2013

REVISEMOS CONDUCTAS CAMARADAS

REVISEMOS CONDUCTAS CAMARADAS

9 de Julio de 2011 a la(s) 16:39
Uno de los grandes males, o al menos desafueros de estos tiempos de revolución es la actitud de algunos compañeros en creerse más chavistas que Chávez. Y es que quizás, sin darse cuenta, causan con ese furor una actitud desacertada, y que en ocasiones lleva a desafueros incontrolables e incluso injustas acciones. Y digo esto, aunque mi intención no es auscultar el comportamiento de un chavista, ya que es obvio que tenemos una gama de actitudes en torno a tal calificación.
Pero revisemos algunas novedades de esta década de chavismo: están los chavistas que llaman “light”, los “radicales” y más, diría yo, los tibios y mesurados, los apasionados, los solos con Chávez,, así como también abundan los quinta columna, y por supuesto también están los ponderados y verdaderos chavistas, quienes entienden que el respeto y seguimiento al líder es vital para esta revolución, pero con la ponderación que destaca a los ganadores. Hay además los que saltan la talanquera e incluso los que dicen “no soy chavista pero sí revolucionario”. En fin, son tantas las categorías, que la colmena es tan diversa que casi el panal es salado.
Y a pesar de este prisma, en el chavismo “las líneas de Chávez” son claritas y consecuentes, tanto en palabra como en la acción y muchas veces, me incluyo, da la impresión que no lo entendemos. Y digo esto, porque pareciera que la comprensión de su mensaje queda en lo político, y en lo humano, en la práctica, muchas veces se dispersa el mensaje, se distorsiona la línea a seguir.
Y es que ser un revolucionario verdadero no es tan simple como vociferar consignas o ser popular con una mayoría. Esa simple palabra connota mucha acción, que viene, además de la conciencia evolucionada, también del alma y hasta de las entrañas. Por eso, para ser más chavista que Chávez hay que, además de estudiar, debatir, reflexionar, experimentar, practicar ese pensamiento socialista.
¿Y qué es el pensamiento socialista?. Más allá de la dialéctica y parafernalia, a mi modo de ver, en forma simple, sin tanta estoicidad, creo que un socialista es aquel que practica la solidaridad, la justicia, sin interés alguno, sin importar a quien y en donde, es aquel que ayuda al otro sin esperar nada a cambio, sin egoísmo sin remilgos, dispuesto a compartir su conocimiento y aprender del otro. El verdadero revolucionario, no lleva ventaja a nadie, no manifiesta ínfulas de superioridad, aunque su sapiencia lo exprese. Revolucionario es aquel que trabaja honestamente sin restar al otro la posibilidad de crecer, de evolucionar, competir en buena lid y sobre todo escuchar. Seguramente por eso Jesús de Nazaret es reconocido en el mundo como un gran revolucionario.
Y aunque de héroes y heroínas está repleta esta patria bonita, quienes luchamos día a día por el sustento familiar, sin remilgos y con amor infinito, y millones nos hemos incluido en la reivindicación social de esta revolución, aun tenemos debilidades y una de ellas es la falla de conciencia para compartir, de conectarnos con el compañero sin prejuzgar antes de conocerle. Cuando nos duela el dolor ajeno entonces estaremos cambiando.
Es compresible. Hemos sido hijos de un capitalismo dependiente, demoledor, que por siglos nos ha sometido a esa conciencia egoísta y ha afianzado ese deseo materialista desbordado. Pero es hora de entender que en una revolución la solidaridad y el compañerismo son pilares. Sólo algunos avizoramos tan nefasto legado del materialismo, la falta de humanismo, quizás cuando se asoma el otoño de la vejez.
Pero el ejercicio es simple, no debemos quedarnos solo en la contemplación y acción política, sino trascender. Y es que en el pensamiento de Chávez, en su discurso permanente, en su acción sin descanso, se avizora la esencia del socialismo, del nuestro, cuya base se sustenta en el ideario bolivariano, el cual el Presidente ha remozado con su propio pensamiento y también inspirado en la obra de otros grandes maestros, pensadores, héroes de la patria y del mundo, de ayer y hoy. Y en ese planteamiento, el máximo líder siempre resalta el poder, pero en combinación con el deber ser de una buena acción humana.
Por qué será tan difícil comprenderlo, sí Chávez es un guía permanente para convocar las bondades del socialismo y de paso con un poder de comunicación inefable.
Por ello creo que el trabajo cultural ideológico, educativo, formativo, sí debe ir de la mano, con claridad y sin dádivas, en armonía con una filosofía humanista, de desarrollo de una conciencia más loable, para mejorar la especie humana en todos los ordenes, como es equilibrar, sopesar su interacción con el planeta (el ambiente, fauna, flora). De allí que el lema “salvemos el planeta” es y será parte de la cotidianidad presente y futura.
Necesitamos valores humanistas, valores socialistas. Es por cierto, parte de la gran deuda de la iglesia con los pueblos, incluso la vieja izquierda, los políticos amañados y por supuesto los seguidores del pensamiento capitalista extremo, los gobernantes sin escrúpulos, que no han mediado ese modelo de vida, que por siglos han inyectado en la mente de millones de seres humanos y ahora hace tambalear el planeta. A pesar de ello, algunos de nuestros pueblos de la América y el mundo, siguen engañados, añorando la falacia “del sueño americano”.
Pero para no perder el hilo que me animó a esta reflexión, aun cuando sí avanzamos en esta revolución que ya hace historia en el mundo, también es cierto que muchos compañeros siguen distorsionando el poder político logrado con tanta lucha, una forma de abuso de poder, sumado a la burocracia que no amaina. Es por ello que el Poder Moral es el piso de una revolución y se hace con la participación de todos. Lo contrario, no ahondar en este factor ideológico, filosófico del socialismo, hace más lento el proceso del equilibrio deseado en términos de igualdad social.
Los revolucionarios debemos depurarnos de lastres mentales como; el egoísmo, la desconfianza sin razón, la intriga y el comentario malsano. El verdadero revolucionario no debe seguir anhelante de dinero, poder, fama y gloria. Alguien dijo, más o menos, “los hombres pasan y las obras quedan”. Y es que así se carcome una revolución, con el cuchillo en la espalda.
De allí que la historia de traiciones en el mundo de las revoluciones es larga, desde Trotski, Lenin, Mao y el mismo Simón Bolívar, los revisionistas siempre han estado atentos. Y la historia mal contada nunca se detiene.
Por ello, hay que tener cuidado en creernos más chavistas que Chávez, quien es el máximo líder de este proceso de cambio social y justicia, eso lo sabemos, que conduce un gobierno que con su bemoles, ha logrado mantener por más de una década de lucha un consolidado liderazgo latinoamericano, irrepetible, quien aun mantiene niveles de respaldo y popularidad considerables.
Y es que Chávez da muestras infatigables de trabajo por lograr un sistema socialista de gobierno. Y en ese compás tenemos que avanzar con él, pero profundizando el humanismo desde la acción, como lo clamaba Bolívar, quien decía: “En el orden de las vicisitudes humanas no es siempre la mayoría de la masa física la que decide, sino que es la superioridad de la fuerza moral la que inclina hacia sí la balanza política”. Es decir, el poder moral conduce la revolución.
Empecemos hacer la tarea que no convoca la cúpula de la iglesia católica, que a diferencia de otras como la evangélica mueve un gran voluntariado de seguidores, para hacer del verbo y la palabra la acción de ayuda social. De allí que el trabajo del voluntariado es la clave para ejercitar el socialismo. Una simple tarea, como limpiar un espacio público sería más simple si tuviéramos ese sentimiento solidario y de voluntariado y no perderíamos un tiempo precioso en hacer daño al compañero de lucha.
Para ser revolucionario hay que cambiar desde adentro, cuando emerja la conciencia que clama “el poder moral”, el mismo que menciona Chávez y que inspiró a Simón Bolívar para ese dictamen en el discurso de Angostura, cuando refiere la necesidad del Poder Moral, es su legado y para nosotros una premisa fundamental lograr ese ciudadano integral, con valores morales sólidos.
No en vano el Libertador de América, Simón Bolívar, murió pobre, sólo y fuera de su patria natal, dando la mejor muestra de humildad, de humanismo.
Por ello sí creo que debemos ahondar en los principios del Poder Moral e instrumentarlo como una tarea legislativa inaplazable. Por cierto, apropiado en estos tiempos que se celebra la era bicentenaria, los 200 años de la independencia de Venezuela y otros países hermanos y además que estamos en precampaña parlamentaria.
Seamos como Bolívar, como el Ché, quien también fue digno ejemplo del Poder Moral y dejemos que el Presidente Hugo Chávez Frías siga siendo el máximo líder de la revolución. Llevemos a la acción Las Líneas de Chávez.